sábado, 9 de agosto de 2014
educar nuestros hijos
1. Enseña a tu hijo a ser respetuoso y agradecido
Los niños aprenden a imitar lo que ven en programas de televisión en que los niños son groseros e irrespetuosos. Limita el tipo de programación que ven y enséñales el respeto mediante el ejemplo. Si sientes que vas a perder la paciencia y gritar a tus hijos por su mal comportamiento, date un respiro, y busca tiempo para ti. Enseña modales a tus hijos, desde pedir las cosas por favor y a dar las gracias, hasta abrirle la puerta a otras personas antes de entrar en un establecimiento. El tiempo que emplees en hacer esto ahora es tiempo invertido en un joven o un adulto que tendrá más posibilidades de salir adelante en la vida que alguien que nunca aprendió a saber estar.
2. Enséñale a ser buen lector
Un niño que disfruta leyendo es un niño que no se aburrirá nunca. Las niñas suelen aprender a leer antes y tienen tendencia a entretenerse más con un libro que los varones. No desesperes y procura permitir que tu pequeño sea quien elija lo que quiere leer u hojear. Ten libros en la casa, siempre a su alcance, desde bebé. Hay libros de tela y libros de plástico para la bañera. Lo importante es que el niño se acostumbre a que el libro forme parte de su mundo. Llévalo a la biblioteca y a librerías, y léele cuentos, sentado en tu regazo, cuando sea chiquito. Procura que relacione la lectura con momentos agradables, y un día te sorprenderá agradablemente cuando lo encuentres leyendo por decisión propia.
3. Ayúdale a combatir el aburrimiento
No se trata de que lo entretengas las 24 horas del día, sino de que le ayudes a desarrollar las características de un niño auto-suficiente. Muchos padres temen que sus hijos se aburran, pero el aburrimiento puede ser el catalizador que les haga aprender a divertirse solos. Algunos trucos para evitar que los niños se aburran pueden ser tener siempre a mano en la casa lo necesario para hacer manualidades,libros, y juegos de mesa. Es importante que los niños aprendan a pasar tiempo sin mirar la televisión o jugar video-juegos, para que puedan desarrollar la capacidad de concentración y también su imaginación.
4. Comparte actividades interesantes con él No te ciñas a las cosas típicas como ir a un parque de atracciones. A tu alrededor hay muchísimas oportunidades para divertirte con tu hijo a la vez que le enseñas algo nuevo. Desde visitar una granja, pasando por ir al aeropuerto aunque no vayas a viajar, hasta ir a la estación de bomberos o a un invernadero, hay muchas opciones originales e interesantes. Cuando visites estos lugares con tus hijos, pide a los expertos que os expliquen cómo se ordeña una vaca, qué pasa cuando alguien llama a los bomberos, o cómo se cuida una planta.
5. MATRICULA AL NIÑO A CAMPAMENTOS
Si te lo puedes permitir, aprovecha el verano para inscribir a tus hijos en campamentos especializados en los que pueda aprender un deporte o una afición. Hay campamentos para todas las edades y cada vez hay más opciones: campamentos de pintura, fotografía, danza, soccer, ciencias, matemáticas, lectura, y muchos más. Los campamentos para niños también suponen una oportunidad para que hagan nuevos amigos con los que compartir un interés. Los niños ociosos tienen mayor oportunidad de meterse en problemas que los que están ocupados en aprender algo nuevo.
7 hábitos para ser una mamá feliz
1. Acepta que no eres perfecta
Si estás cansada, puedes saltarte párrafos o incluso páginas enteras cuando leas un cuento a tu hijo antes de dormir. ¡Nadie te vigila!
Tampoco pasa nada porque una noche tu hijo no se bañe o por servir un plato pre-cocinado en lugar de hacer una comida casera.
2. Siéntate o túmbate en el piso a jugar
Los BEBES Y NIÑOS de corta edad disfrutan teniéndote a su altura. Procura pasar tiempo cada día sentada o tumbada en el piso con tus pequeños, ya sea leyendo libros, jugando o relajándote con ellos.
Procura dedicarles toda tu atención en esos momentos, y así cuando tengas que hacer otras cosas no te sentirás culpable.
3. Renuncia a tener la casa impoluta
Es prácticamente imposible tener todo reluciente y perfectamente organizado cuando tienes niños pequeños. Es preferible dedicar tu tiempo libre a tus hijos que a limpiar, aunque con algunos trucos de limpieza la labor doméstica te resultará más fácil.
4. No tengas prisa en que tus hijos crezcan
Sobre todo con el primer bebé es frecuente desear que crezca deprisa. Quieres que tu bebé gatee pronto, sueñas con el momento en que diga sus primeras palabras y con el día en que sea capaz de comer alimentos sólidos. Luego deseas que camine ya, que monte en bicicleta, que nade y así hasta que es adolescente y de pronto te encuentras con que tiene novia y añoras sus primeros años de vida.
Disfruta cada etapa de su crecimiento porque es única e irrepetible.
5. No olvides a tus amigas
No te limites a relacionarte con tus amigas que también son mamá. Procura mantener el contacto también con las que no tienen hijos. Así podrás hablar de cosas diferentes y no perder tu identidad. Usa las redes sociales en Internet y el teléfono, pero no te limites al contacto virtual. De vez en cuando pide a tu pareja, a tu suegra o a una canguro que cuide de tus hijos para poder salir con tus amigas.
6. Cuida tu relación de pareja
No permitas que tus quehaceres y el cansancio hagan que te distancies de tu pareja. Procura ser cariñosa, tener buena comunicación y pasar tiempo juntos. Además de reforzar vuestra relación, los niños cuyos padres se muestran cariñosos, comunicativos y cómplices se sienten más seguros.
7. Encuentra tiempo para ti
No te sientas mal por desear dormir la siesta, ponerte una mascarilla o leer un libro. Permítete hacerlo y comprobarás que después tienes más energía para dedicarte a tus hijos. Si te esfuerzas en encontrar tiempo para ti, serás una mamá más relajada y feliz.
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